27 febrero 2015

OPERATIVO POR LA LEY DE CARNE EN BOVRIL ARROJO EL DECOMISO DE 280 KGS DE CORTES CARNICOS DE DUDOSA PROCEDENCIA! SE VIVIERON TENSOS MOMENTOS CUANDO UN COMERCIANTE QUISO PRENDER FUEGO LA CARNE DENTRO DE SU CARNICERÍA!‏‎

OPERATIVO POR LA LEY DE CARNE EN BOVRIL ARROJO EL 

DECOMISO DE 280 KGS DE CORTES CARNICOS DE DUDOSA 

PROCEDENCIA! SE VIVIERON TENSOS MOMENTOS CUANDO UN 

COMERCIANTE QUISO PRENDER FUEGO LA CARNE DENTRO DE 

SU CARNICERIA! La Policía de Entre Ríos a través de la Dirección 

Prevención Delitos Rurales, informa a la comunidad sobre varios 
procedimientos llevados adelante por las Brigada Abigeato de LA PAZ y 
PARANA CAMPAÑA, vinculados al contralor de los comercios que 
expenden al público cortes cárnicos, con la finalidad de contrarrestar la 
proliferación de comercialización encubierta de carne que los 
consumidores desconocen que su origen es clandestina y sin ningún tipo de 
control sanitario, cualquiera sea su procedencia, ya sea producto de un 
ilícito cometido por los cuatreros, o por faenas a campo que no respetan las 
condiciones mínimas de higiene jugando con la salud humana, al poder 
producir enfermedades graves en las personas y la sociedad.. Así fue que 
luego de un trabajo de inteligencia durante varias días se pudo establecer 
que las prerrogativas legales estipuladas por la Ley de Carne N 7292, no se 
estarían cumpliendo en la localidad de Bovril, ya que varias carnicerías no 
se ajustaban a derecho, tornándose necesario diagramar un operativo para 
brindar un marco de seguridad a la actividad ilegal que se había detectado 
en la localidad de referencias.- 
En primer lugar el Oficial Principal Sergio Vaccari junto al Cabo Benítez 
Cristian y Cabo Capiel Cristian controlaron un comercio de origen cárnico, 
ubicado sobre calle Hipólito Irigoyen, donde una vez atendidos por su 
dueño se realiza la inspección de rutina del local, donde se constata la 
existencia en la cámara frigorífica de cortes cárnicos -dos paletas, un 
costillar y  otros recortes- que  presentaban restos de  pasto, evidenciado 
una grave irregularidad sanitaria, mucho más cuando al revisarlos no 
poseían sello de planta habilitada para su faena -frigorífico- y que carecían 
de la documentación que  amparará su procedencia, por lo que ante tales 
circunstancias se labró acta de infracción con el posterior decomiso de 82 
kgs de carne vacuna por tratarse de una carneada anti reglamentaria, lo que 
claramente es considerada no apta para el consumo humano por los riesgos 
que significa vender el alimento en esas condiciones, siendo 
desnaturalizada ante el dictamen del veterinario interviniente.- Pero lo más 
extraño estaba por ocurrir, ya que cuando se disponían a seguir con los 
controles en otros comercios, "sorprendentemente" la mayoría - por no 
decir todos- cerraron sus puertas, lo que plasmaba que las investigación 
previa de los brigadistas estaba sobre pasos firmes, al saberse que gran 
parte de la carne que se expone para la venta es ilegal al citado cuerpo 
legal. Lo inesperado de lo acontecido, obligo a replegar el dispositivo, para 
diagramar nuevas estrategias de inspección, las que fueron efectuadas en 
breve lapso con el factor sorpresa y simultáneo como artilugios esenciales, 
para evitar que no cierren las puertas en la narices de los uniformados y 
poner al descubierto la actividad que ya preocupaba no solo a los 
mimetizados funcionarios del orden público, sino también a la población en 
general. Así fue que reagrupados los recursos humanos, se apersonaron 
nuevamente en dicha localidad, donde el Oficial Principal Vega Rodolfo 
David, junto al Cabo López Sergio y Cabo Díaz José, se presentan en una 
carnicería, emplazada en calle Arroyo Feliciano, donde al ingresar al salón 
de venta  observan en la heladera comercial un cuarto de animal vacuno sin 
sello de planta faenadora habilitada para tal fin, por lo que al requerir al 
propietario del negocio las facturas de compra, inexorablemente la 
respuesta era conocida "No tengo", esgrimiendo razones sin fundamento, 
como que le ofrecieron esos cortes cárnicos, comparándolos porque se 
encontraba sin carne para la venta -inentendible pero real-, por supuesto 
"no" dando datos de identidad de quien se la vendió, desconociendo no solo 
que vendía alimento fuera de la ley, sino que no aportaba elementos de 
interés para establecer si esa carne no es producto de un hecho de abigeato, 
encubriendo al vendedor, ante ello se labró el acta respectiva para terminar 
decomisando 45 kgs. de carne bovina que también debió ser 
desnaturalizada por sus falencias sanitarias.- A la vez otra comisión policial 
donde se sumó el segundo jefe de Comisaría Bovril Oficial Principal Ielpo 
Leandro junto al Cabo Rivarola Damián, se presentaron en otra carnicería 
situada en las inmediaciones de calle Ramírez y San Miguel, donde no 
fueron tratados cortésmente por su propietario Darío -tal como suele 
suceder en las inspecciones anteriores ya que es "reincidente"-, quien al 
solo hecho de ver el uniforme mimetizado entra en cólera, tratando por 
todos los medios de ocultar y/o impedir el trabajo de la ley, pero esta vez el 
factor sorpresa dio sus frutos, porque cuando quiso reaccionar ya los 
policías estaban dentro del local, donde acorde a los derechos que le asisten 
controlaron los equipos de refrigeración, constatando cortes cárnicos -dos 
paletas, dos cuartos traseros, un costillar y otros recortes- que se apreciaban 
a simple vista que se encontraban sin sello de planta autorizada para faena, 
razón por la cual al solicitarte al irascible comerciante los remitos de 
compra, más allá de su persistente enojo no pudo demostrar la legalidad del 
esencial alimento humano que tenía para su comercialización, ya que se 
"desconocía" su origen, resultando por ende ser clandestino, que a parte de 
la infracción a la Ley de Carnes, abre las puertas a una investigación penal 
paralela para determinar sino es producto de una cuatrereada, por lo que se 
procedió a decomisar 150 kgs de carne vacuna, no sin antes seguir pasando 
momentos de alta tensión, ya que el provocador carnicero, cerró las puertas 
del local con los policías adentro porque no quería que se llevaran la carne, 
entorpeciendo el procedimiento, hasta tal punto que pretendía incendiarla 
dentro de su local, con el riesgo de crear un foco igneo que podría causar 
una tragedia, lo que obligo a que se comunicara de inmediato a las 
autoridades judiciales sobre la privación de la libertad de los funcionarios, 
donde se recibió por parte del fiscal la orden que de persistir en esa 
irrazonable intención, se lo iba a detener, causal que le hizo comprender a 
medias que está equivocado y que tenía mucho por perder, abriendo 
nuevamente las puertas porque un numerario policial comenzó a 
descomponerse por el olor fuerte al combustible que derramo sobre la carne 
con la intención de hacer su propia desnaturalización al rociar la carne con 
nafta, algo que por suerte se pudo impedir al sacarla fuera del negocio, 
donde ahí le rienda suelta a su voluntad de prenderla fuego, con toda la 
insalubridad que generaba haciéndolo en un espacio público, no extrañando 
que no quisiera firmar el acta de infracción donde se dejaba constancia de 
todo lo sucedido en el eficaz procedimiento.

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